II- Lineamiento de Política Minera en la Década Noventa.

-Aclaracion: este tema pertenece al segundo capitulo de mi trabajo de tesis- por seguridad algunas partes fueron omitidas (copyright )
Para realizar el análisis de las políticas mineras que comenzaron en la década del noventa, hace falta tener en cuenta ciertas variables que permitan la comprensión del contexto que fueron dictadas. Compartimos la opinión de Eric Calcagno: “una política económica no se define solo por la magnitud de cada una de las variables que la componen. Es indispensable conocer el marco global: cuáles son los sectores que crecen o se declinan, qué ocurre con la distribución del ingreso, cuáles es la situación del empleo, cómo se comporta el sector externo, qué sucede con la moneda y el crédito, qué pasa con el sistema fiscal. Tanto o mas importante que lo cuantitativo es lo cualitativo” . Como se vera, las políticas económicas en referencia a las desregulaciones fiscales, introdujeron cambios social en la convivencia entre población rural con la empresa trasnacional; en la misma línea manifiesta; un crecimiento transitorio del producto interno bruto, basado en la deuda, el dólar barato y las privatizaciones, pueden tener consecuencias de largo plazo nocivas sobre la variables sociales, como ocurrió entre 1991, 1994, y 1996-1997 . La Argentina no tenía antecedentes históricos de grandes emprendimientos de extracción minera. Con la -reforma del estado nacional en la década del noventa- el código nacional de minería representaba a los recursos naturales no renovables como el reaseguro de la soberanía nacional es decir, la soberanía y explotación del subsuelo, estaba claramente asociadas, por lo que entre 1930 y 1980 minería y metalurgia, fueron tema casi exclusivamente un tema de militares . Considerando los caminos que recorrió las diferentes políticas mineras desde la década del 50 hasta el finalizar los 70 según Andrea Mastrangelo, fueron largamente fallidas “y su puesta en marcha en la década del 90, recorrió un tortuoso camino de actos administrativos” Un ejemplo del incipiente y débil camino fue la ley 14.222 de Inversión de Capital, dictada en 1953, derogada en 1957 mediante el decreto-ley 16.640/57 . Fue la primera norma que reguló de manera completa la introducción y radicación de capitales extranjeros . El objetivo era fomentar y otorgar beneficios a las inversiones extranjeras, de modo de facilitar su radicación y fijar un status legal para que ciertas inversiones no produjeran desequilibrios en la economía nacional. Entre las principales disposiciones de la ley y su decreto reglamentario 19.111/53, sus principales puntos son: a) Se podía repatriar el capital, transfiriéndolo luego de 10 años de radicación en cinco o diez cuotas anuales, mediante fondos del inversor y siempre que el funcionamiento de la empresa quedara asegurado b) El Poder ejecutivo podía conceder ciertos beneficios adicionales, tales como la exención total o parcial de derechos aduaneros o la declaración de "interés nacional" de la empresa según el régimen de promoción industria. c) La norma abarcaban a los capitales extranjeros a radicarse en actividades industriales o mineras, en plantas nuevas o en ampliación de las ya existentes d) El ingreso de los capitales podía realizarse en divisas, equipos, patentes o bienes inmateriales necesarios para la actividad en cuestión. e) El Poder Ejecutivo debía aprobar cada propuesta de inversión, previa consideración de un organismo especialmente creado para tal fin, “La Comisión Interministerial de Inversiones Extranjeras”. Tal aprobación tuvo en cuenta cuatro criterios: 1) que la actividad en la que se realizaba la inversión contribuyera al desarrollo económico, facilitara la implementación de los planes de gobierno y permitiera resolver el problema de la balanza de pagos, 2) que los métodos de producción a emplear fueran modernos y eficientes, 3) que las inversiones realizadas en equipo garantizaran la instalación total de la planta y un volumen adecuado a su funcionamiento de insumos y repuestos, 4) que el equipo fuera nuevo o estuviera en perfecto estado de conservación. f) Los capitales extranjeros recibían un tratamiento similar al de los nacionales y quedaban sujetos a la legislación vigente En 1955 se dispuso la existencia de un mercado libre de cambios. Las remesas de divisas, tanto en concepto de repatriación de capital como de utilidades, quedaron entonces libradas exclusivamente a las decisiones de las empresas extranjeras. De modo que las normas establecidas por la Ley 14.222, dejaron de ser aplicables. Finalmente, la ley fue derogada en 1957 mediante el decreto-ley 16.640/57 con la “revolución libertadora” término por ponerle fin a dicha normativa, luego siguió un intricado camino los recursos naturales entre ellos los recursos mineros, bajo las órdenes del gobiernos militar . Al iniciar la exploración, fue necesario tener en cuenta lo sucedido en años anteriores, para comprender como llegó a desarrollarse el marco regulatorio de las leyes nacionales mineras vigentes; iniciándose de esta manera, el desarrollo de minería metalífera a gran escala , posibilitando la instalación de la empresa Bajo La Alumbrera en la localidad de Hualfin, Catamarca. Teniendo como indicador los índices macro y micro económico en la década del noventa, haciendo un paréntesis del periodo del 70 y 80; ubicándonos en el golpe de estado de 1976 conocido como “proceso de reorganización nacional” y luego con el triunfo de la democracia en 1983, es necesario considerar algunas variables que identifique a dichos periodos lo que dieron como resultado la reforma del estado en la década del noventa. Con respeto al primer punto, teniendo presente para dicho análisis las variables económicos, en necesario considerar como primera medida el revés del modelo económico iniciado por el ministro de economía Martínez de Hoz: devaluación de la moneda de un 400 %, desempleo estructural, hiperinflación, falta de apoyo a las pequeños y medianas empresas etc---. De hecho este escenario, siguiendo parámetros de políticas económicas, hacia que le próximo gobierno nacido bajo reglas democráticas, tenga que priorizar lo económico sobre lo político, es decir, las influencias crecientes del establishment económicos y de los organismos internacionales que garantice el pago de la deuda externa. El gobierno de Raúl Alfonsín tuvo que enfrentar en los primeros meses una inflación especialmente aquellos que constituía la canasta básica, transformándose en hiperinflación en los primeros meses de su gobierno, las causas fueron las siguientes: la crítica situación de la balanza de pagos, proveniente desde la dictadura militar; el comportamiento especulativo de importantes sectores económicos; la presión por la distribución del ingreso, la recesión, el deterioro de las cuentas fiscales, el elevado endeudamiento, la caída de las reservas y la huida de capitales, hacían del modelo “económico-democrático” insostenible para la gobernabilidad, por lo que el presidente Alfonsín debió dejar el cargo 6 meses antes. La crisis era tal que entre 1989-1990 se asistió a la quiebra definitiva del Estado lo que sedimentaron las políticas neo-liberales en dicho periodo, conocido como la “reforma del estado argentino”. Dicha reforma del estado, tiene dos etapas claramente diferenciadas. La primera esta asociada al plan de convertibilidad. Se trato de una reforma estructural que a comienzo de 1990 frente a la situación hiperinflación, involucro la estabilización del tipo de cambio, la privatización de las principales empresas publicas y la desregulación y apertura de la economía bajo el paradigma del “estado mínimo”. La segunda en el mismo año, orientada a extender el ajuste al conjunto de las provincias y llevar a cabo una profunda reforma labora, dichas reformas trajo problemas de desempleo estructural y de mayor disenso, -estas leyes- de “emergencias económicas y de reforma del estado” según Daniel García Delgado, se explica como fruto de cuatros lógicas: “la de la crisis del estado benefactor agudizada por el ultimo gobierno autoritario, la lógica de la emergencia por los condicionamientos heredados del anterior gobierno radical, hiperinflación, marco de ingobernabilidad, adelantamiento del traspaso del poder, la de la apuntar al estado benefactor como ineficiente y responsable de todos los males ( consenso de Washington) y por ultimo la lógica del estilo político de presidente Menem, mas proclive a la concentración del poder y al decisionismo que a la concertación” El objetivo de estas reformas fue principalmente la obtención del equilibrio fiscal, reducir la administración central, transferir a las provincias las ejecuciones de políticas sociales, desregulación de leyes que permitan las instalaciones de empresa de capital extranjero garantizando su estabilidad impositiva y por ultimo asegurar el pago del servicios de la deuda contraída con organismos internacionales ( F.M.I) El presidente Menem con su "salariazo y revolución productiva", buscó apoyo en los principales agentes económicos. Para lograrlo, la búsqueda de credibilidad incidió en la elección de su primer ministro de economía Miguel Roig y, luego de su deceso, a Rapanelli, que implicaba una alianza con los principales agentes económicos. También nombró como parte de esta búsqueda del aval del poder económico a Álvaro Alzogaray como asesor presidencial en temas de la deuda externa. Se acercó entonces al gobierno un conjunto de organizaciones empresarias representativas de la gran burguesía nacional Para que comenzaran a recuperar la confianza en el país, los acreedores internacionales se inició un proceso de privatización de empresas públicas, que garantizara lo que el consenso de Washington estableció como política para América Latina. Con el fin de complementar el apoyo a ciertos sectores externos e internos, se aprobaron dos leyes que fueron esenciales para las decisiones económicas. Estas fueron la de Reforma del Estado y la de Emergencia Económica. En definitiva, estas leyes abarcaban temas como la reforma administrativa del Estado, la autorización para privatizar la casi totalidad de las empresas públicas y vender bienes inmuebles, la suspensión de subsidios y subvenciones especiales y la compensación de deudas entre particulares y el sector público. También autorizaba la reforma de la Carta Orgánica del BCRA y la liberalización de las inversiones extranjeras. Plan de Convertibilidad, creado por el Ministro de Economía, Domingo Cavallo, que implicaba una paridad cambiaria entre el dólar y el peso argentino de uno a uno. "Este plan se planteaba reducir la inflación y profundizar la reforma estructural extendiendo la privatización de empresas públicas y descentralizando las funciones del Estado, equilibrando las cuentas fiscales, flexibilizando el mercado laboral, desregulando y liberalizando la economía, y realizando una amplia apertura comercial y financiera. Como podemos ver este plan constituía un cambio radical en muchos aspectos, pero más que nada se adoptaba una visión neo-liberal de la economía. Esto implicaba, reducir el accionar del Estado en las variables financieras, otorgarle al sector empresario las herramientas necesarias para que puedan guiar al resto de los sectores y equiparar las cuentas públicas con el objetivo de que los capitales financieros tengan ventajas para invertir en nuestro país, para que el sector principalmente “empresarial internacional” y nacional, se viera favorecido en invertir en el país. Para llevar a cabo estos postulados, se utilizó una amplia flexibilización del mercado de trabajo el cual implicaba eliminar la rigidez del mercado de trabajo y las costumbres que -limitan las posibilidades empresarias de dirigir la fuerza laboral de acuerdo con la conveniencia del proceso productivo y de la valorización del capital por medio de una intensificación del trabajo- Bajo este panorama de una economía neo-liberal, se modificaron el código de minería y las leyes mineras. Con el fin de proveer un marco jurídico atractivo para las inversiones mineras, el Gobierno Nacional sancionó en Mayo de 1993 la Ley 24.196 (Ley Nacional de Inversiones Mineras), luego reglamentada por medio del Decreto 2.686/93 del mes de Diciembre del mismo año. Este conjunto de leyes 24.196, 24.296, 24.224, 24.402, 24.498, 25.161 y 25.429 versan sobre: inversiones mineras, reordenamiento minero, acuerdo federal minero y protección ambiental. Los Incentivos que establece el régimen de inversiones mineras se pueden resumir en los siguientes:  Doble deducción de gastos de exploración  Devolución del IVA a la exploración:  Estabilidad fiscal y cambiaria:  Amortizaciones aceleradas:  Exención de arbanceles y tasas aduaneras  Exenciones impositivas y deducciones:  Exención del Impuesto a la Ganancia Mínima Presunta (Activos).  Capitalización de los avalúos de reservas mineras  Devolución anticipada y financiamiento del IVA  Exención de contribuciones sobre la propiedad minera:  Gravámenes provinciales y municipales  Regalías de un 3 por cientos[ A esta serie de instrumentos legales debe sumarse la Ley n° 21.382, promulgada en 1993, que define el marco legal vigente para las inversiones extranjeras. A partir de esta ley, los inversores extranjeros podrán transferir al exterior las utilidades líquidas y realizadas provenientes de sus inversiones, así como repatriar su inversión. También podrán utilizar cualquiera de las formas jurídicas de organización previstas por la legislación argentina. Las empresas locales de capital extranjero, podrán hacer uso del crédito interno con los mismos derechos y en las mismas condiciones que las empresas locales de capital nacional. Hasta de redefinición del marco legal, la minería Argentina había estado predominantemente conformada por empresas pequeñas y medianas productoras de rocas de aplicación y minerales no metalíferos. La producción se orientaba al mercado interno, en particular, al sector de la construcción. A partir del nuevo marco legal, se produjo un auge en actividades de exploración, en manos de empresas extranjeras, orientadas principalmente a la producción de minerales metalíferos, destinados en su totalidad al mercado externo. Actualmente la actividad minera es una de las más importantes de la región, atendiendo a que representa el 30% en las exportaciones del NOA.[14] Si bien el desarrollo de la minería local es reciente, los resultados económicos de los últimos años son importantes y reflejan el ingreso de nuevos actores del sector en la minería argentina. En 1992 estaban presentes sólo 4 compañías extranjeras, para 1999 el número de compañías ascendía a 80. La actividad nacional minera metalífera a gran escala se inició en la región del Noroeste Argentino[13], más precisamente en la provincia de Catamarca, con el emprendimiento de Bajo La Alumbrera, que en 1997 puso en marcha la producción de concentrado de cobre y oro y bullón de oro. (....) continuara nota:[1] Eric Calcagno- Estrategia nacional para el desarrollo con justicia social. Fundación Primero Argentina pag 32. [1] El total de leyes minera en la republica argentina, y leyes provinciales: código de minería de la nación t. o. 456/97,ley n°24.196/93 de inversiones mineras, ley n°24.224/93 de reordenamiento minero ley nº 24.227/93 de creación de la comisión bicameral de minería ley n°24.228/93 de ratificación del acuerdo federal minero ley n°24.402/94 de financiamiento y devolución del i.v.a, ley n°24.498/95 de actualización minera, ley n°24.585/95 de protección ambiental en materia minera (incorporada al código de minería de la nación) ley n°24.051/92 de residuos peligrosos ley n°24.523/95 de sistema nacional de comercio minero ley n°25.161/99 de incorporación del artículo 22 bis a la ley de inversiones mineras, ley nº 25.243/00 de ratificación del tratado de integración y complementación minera con chile legislación provincial: ley nº 2576 (modif. por ley 3338)registro de productores mineros, ley nº 3129 de explotación de canteras ley nº 3425 (modif. por ley nº 3598) de derecho de compensación minera [1] Las Niñas Gutiérrez y la mina Alumbrera, Andrea Mastrangelo [2] Idem. [3] Es necesario recordar que esta ley obedece a un periodo particular de la historia Argentina. El periodo 1949-1957 ofrece consideraciones particulares, que no son tenida en cuenta para el objeto de estudio del presente trabajo; solo es tomada en cuenta como -unas de las primeras leyes- para el presente análisis. [4] Anteriormente a la ley 14.222, estaba regida por circulares del Banco Central, principalmente referidas aun los aspectos financieros de las inversiones. En 1948, el decreto 3347/48 estableció la fiscalización oficial de las inversiones extranjeras. Su alcance era limitado, ya que sólo regía para radicaciones en actividades industriales y no regulaba el ingreso de inversiones en divisas líquidas. La aprobación del 2º Plan Quinquenal permitiría una industria pesada y abastecimiento de combustibles. [5] Esta ley permitió la radicación de importantes empresas por ejemplo: La Fábrica Militar de Aviones (FMA) en la provincia de Córdoba de creada en el año 1927; la empresa Estatal “Industrias Aeronáuticas y Mecánicas del Estado” (IAME) comienza la fabricación de motores, automóviles, motocicletas "Puma", lanchas y veleros, paracaídas, maquinarias y herramientas diversas Ese establecimiento se convierte en el centro de la industria pesada del país y ocupa a más del 50% de la mano de obra que emplea el conjunto de las industrias cordobesas. Por otra parte, resultó un agente promotor de la actividad manufacturera pues proporcionaba a las nuevas industrias ayuda técnica y asesoramientos. También la fabrica de la firma italiana FIAT, que ya actuaba como proveedora de la antigua fábrica de tractores estatal, desde entonces, la compañía itálica extiende sus producciones y constituye FIAT Concord Argentina, son algunos ejemplos lo que posibilito dicha ley [6] “En la actualidad es el tercer proyecto minero mas importante que se esta desarrollando en le mundo con una inversión de u$s 800 millones, una producción de 190.000 tn. de cobre por año que lo ubica como 9º productor mundial, una producción de 22.000 kg. de oro que transforman al proyecto en el 1º productor de oro de Sudamérica y en le 14º en el mundo; con niveles de exportación que lo ubicarán entre las 5 empresas que mas exportan en la argentina” Fundación NOA El proyecto Bajo La Alumbrera pag. 6. [7] Se firma el contrato el día 27 de abril de 1994, entre la empresa Yacimiento Mineros de Agua de Dionisio -YMAD- y Minera Alumbrera Ltd. [8] Daniel García Delgado La reforma del Estado en la Argentina: de la hiperinflación al desempleo estructural.

Lo Político en la Política

Quiero proponer este análisis sobre lo político en la política, sobre advertir la ausencia de supuestos políticos-institucionales y económicos-sociales en la política de La Argentina actual. No hay un bien común que pueda orientarnos y servir como -contexto objetivo- par el ejercicio de -lo político- como marco configurador de la política actual; por ejemplo: hemos perdido la comunidad histórica, como la capacidad de reconocernos en una misma historia y un destino común. Lo mismo ocurrió con la esfera de lo económico, perdimos las decisiones políticas que configuraban el piso estable del nivel de vida y derechos mínimos llevando a una exclusión creciente de vastos sectores de la población, hasta llegar al límite del deterioro de los niveles de dignidad humana. En la estructura del Estado Nacional, se fragmentó –por las decisiones económicas impuestas, produciendo a la política como elemento devaluado de pretensiones objetivas con la perdida de decisiones claves, para la configuración de la política como ordenamiento hacia el bien común. Los conceptos propios de la política se dinamitaron: el espíritu ciudadano, la participación, el análisis crítico; y la clase dirigente, vino a completar los niveles de fragmentación de lo político. En lo regional, el sentido político se ha desfigurado aun más, por la falta de participación en los sectores donde juegan las necesidades para el sostenimiento republicano. Las decisiones económicas de los grandes grupos y en su momento del FMI, han deformado a la sociedad civil, generando incapacidad de las demandas sociales de las políticas publicas, destinadas a defender a los sectores con mayor índice de pobreza. Como consecuencia de estas decisiones, fue el desprestigio a los partidos políticos, por las incapacidades de interpretar las demandas sociales. Concomitante fue el sistema institucional, en el que podemos señalar, la dificultad de constituir de manera consiente, sentimientos de pertenencia a lo social. Las construcciones de nuevas realidades que expresen las demandas sociales, económicas y culturales, especialmente de los sectores pobres de la población, tiene que ser a partir de la educación en los valores democráticos y practicas cívicas, para que nos encontremos construyendo la inclusión social. Lo democrático, en referencia a la participación ciudadana, se manifiesta en la inexistencia de mecanismos formales de planteos, para resolver las necesidades vitales de nuestro Estado Nacional. Estas formas de entender a la política, ha producido un quiebre de sus conceptos, como la manera de solucionar los problemas sociales desde ciertos derechos individuales, por ejemplo, derecho a cortar las rutas o negociar necesidades individuales sin considerar el bien común; el bien de todos. Recordemos los grandes grupos económicos produciendo golpe del 76. Los problemas y los conflictos deben ser abordados con los conocimientos de naturaleza política, por ellos es necesario adoptar a nuestra sociedad como marco configurador de nuestro fin social. Debemos ordenarlo a los conflictos según nuestro bien común. Nuestro bien común no es la suma de todos los bienes, sino la creación de las condiciones de oportunidad para el desarrollo de nuestras acciones conjuntas, dentro de nuestra sociedad. Los problemas sociales, deben ser abordados desde nuestro bien común, para no caer en el utilitarismo del derecho, es decir, tenemos derechos viéndolo desde un sector como esta ocurriendo con los productores de soja. Con esta manera –la manera del derecho- seguimos pensando y fraccionando a la sociedad. Es necesario establecer un orden y definirlo y lo que va a ser ordenado para ese fin, desde lo político. Por ello resulta difícil resolver los conflictos desde una idea individual, de intereses contrarios de la historia nuestra sociedad, como nos hizo pensar el neoliberalismo. La política deber ser: practicada, educada y aprendida para que en un futuro cercano seamos capaces de atender las demandas sociales; para que no tengamos a una sociedad fragmentada desde realidades opuestas, por el bien de nuestra historia y para la posteridad de nuestra conciencia cívica

El golpe de los Grupos Economicos 76'

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El conflicto Campo - Gobierno

Partiendo de los sucesos recientes que dieron lugar a los cacerolazos. Quisiera distinguir para el presente análisis, dos cuestiones fundamentales a fin que se pueda conceptualizar y distinguir desde una posición mas critica el origen del problema. Ello es, la protesta de un sector del campo, “los productores de soja”.Y la decisión política del ejecutivo nacional como el nuevo rol del estado, en la inclusión social. Algunos conceptos para tener presente: las retenciones como suele ser definida es un gravamen a las ventas externas, nació en la época de la industrialización, el cual el gobierno utiliza para frenar que toda la producción no se venda hacia fuera, es decir como herramienta de todo lo exportado no excedan la cantidad de granos disponibles para abastecer el mercado interno. Entonces las retenciones solo son, para los productores que exportan, (y no para los pequeños productores) por lo tanto funciona como garantía para que los alimentos no se compren a precio internacional. Un aspecto de relevante importancia en un país como Argentina, donde los productos exportables son a la vez integrantes fundamentales de la canasta básica. En el circuito económico, las retenciones en pocas palabras funciona así: con el tipo de cambio del dólar alto, favorecen y es competitivo a los productores que exportan, genera que estos sectores obtengan rentas extraordinarias derivadas de los recursos naturales. Por esta razón, un dólar competitivo debe ir acompañado de retenciones a las exportaciones que permitan extraer -el excedente económico extraordinario- que ya eran rentables con un tipo de cambio bajo, y ayuden a controlar los precios internos de estos productos En el caso de las retenciones a la soja, tiene varios objetivos: por un lado desalentar al campo argentino se sojise y alentar la producción de otros bienes. Si la producción no es diversificada en todo sus variantes, puede plantearse grandes problemas económicos, desde lo hipotético, como por ejemplo: si se llegara a caer el precio internacional de la soja, se produciría grande pérdidas económicas. Pero desde lo real, la producción se soja tiene otro problema si esta presenta como mono cultivo. Es importante la diversificación como así también la industrialización, el valor agregado y los servicios que dan empleo. El tema de sojisar el campo argentino tiene sus problemas en la economía y un impacto ecológico, por ejemplo: la plantación de los siguientes productos se redujo en forma alarmante en los últimos años: el arroz un 44.1%, el maíz un 26.2 %, en el sector de tambos la reducción es mas que notable un 27.3%. En cuanto al problema ecológico, los nutrientes que absorben la soja y el desgaste que produce al suelo, es difícil recuperar la siembra de otros oleaginosos. Entonces se traduce a modo de ejemplo, unos de los principales problemas económicos del juego de la demando y oferta. No hay tomates, entonces sube el precio del mismo. En otro sentido, si la mayor parte del suelo esta destinado a la soja, imposibilita la siembra de otros productos que integran la canasta básica. Otro tema para analizar es el grado de concentración de las empresas que exportan; un 22 % de las empresas ocupan el 80% de la producción total. La cifra cambia cuando 5 empresas tienen más de la mitad de la producción de la siembra de soja, produciendo la reducción del sembrado de otros bienes que integran nuestra dieta. En el lenguaje político-económico, otro concepto para tener presente es el de locout, esto hace referencia que el propietario cierra su fabrica en contra de las medidas implementadas por el gobierno. En otro caso, si el locout fuera de las empresas de agua, dejarían a sus usuarios sin el suministro del mismo. El planteo tiene que ser político no económico. Recordemos como en aquellos años del 2.000, la economía configuraba las decisiones que era de vital importancia en la toma de decisión; lo económico era pensando desde ciertos intereses, por lo tanto, la comunidad política ha perdido al Estado como garante de la unidad y gestor del desarrollo y del bien común. También el espacio de la política como campo donde se deciden los asuntos de la comunidad. Esta decisión del ejecutivo nacional, ( sobre las retenciones) es una de las pocas veces que ha sido pensado en términos políticos, recordemos como el neoliberalismo en los últimos años, nos hizo pensar en términos de individualismo, sustrayendo los asuntos que nos atañen a todos del ámbito público para ponerlo en los ámbitos privados. Perdimos el sentido de lo público y de lo común privatizando al Estado y la política. Lo común no se opone a lo propio, sino a lo privado. Lo común es lo que me pertenece como propio pero no en exclusiva, es común como lo es nuestro campo -en sentido de patrimonio- determinar lo mejor y lo necesario para que los argentinos puedan ser incluidos. ¿Como se ha traducido los acontecimientos de los cacerolazos y como se ha interpretado desde una concepción sectorial lo político? A mi manera de ver por la mala fe de los sectores con mayor participación en las ganancias, ha querido –sostener- y tergiversar que el campo les pertenece, argumentando por haber sacado a la argentina del déficit; también manipularon a los pequeños productores, con el derecho a los cortes de ruta, en señal de revertir las medidas como unos de los argumentos expuestos, también alentaron a sectores políticos que en realidad fueron funcional a sus propios intereses, para atentar contra la gobernabilidad. Porque no es lo mismo que corten la ruta y expongan a la población al desabastecimiento, que corten para pedir trabajo. Pero hay que advertir algo; los corte no fueron en para pedir trabajo, sino todo lo contrario. Este lenguaje sectorial hay algo que no se esta diciendo, por lo menos se ha tergiversado en función de los grandes latifundistas. Con respecto a la Federación Agraria, no dice nada sobre la estafa que con frecuencia sufren los pequeños productores de soja: las tarifas que compran los granos ya que las grandes empresas exportadoras, fijan el precio. La decisión política de las retenciones, conlleva al siguiente planteamiento; vamos a exponerlo desde otro punto de vista. Si no existiera las retenciones móviles, la mayor parte del campo argentino estaría sembrado con soja por la rentabilidad que da el mismo por grandes empresas, por lo tanto se compraría carme, tomate, leche a precios internacionales. Habría una mayor concentración de la riqueza, y muchos de nosotros no compraríamos algunos alimentos. Por ello aunque nos pese, y sea duro admitir que son necesarios desalentar esta producción a gran escala, por lo menos aunque no sea por convencimiento político, proteger la carne argentina. En cuanto al pequeño productor, habría que definirlo en términos políticos y no por simples cuestiones económicas; es decir también son productores aquellos, -como todos nosotros- que no tienemos tierra pero también participamos del suelo por cuestiones soberanas.

CANTITO PERONISTA EN EL 25 DE MAYO- (SALTA)

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Cacerolas de Oro y Cucharas de Plata.

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Podria ser la tortuga el pueblo y el Camionero el Poder economico (acopiadores) en un futuro cercano?

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XXXIII Seminario de Formacion Teològica Sgo.del Estero del 03 al 09 de Febrero

Coordinador Lic. Diego Ramos. 23 Seminario de Formación Teológica - Febrero 2008 Desde los Pueblos CrucificadosVamos por Más Humanidad Desde el domingo 3 de febrero al sábado 9 de febrero se desarrolló el 23 Seminario de Formación Teológica, en Santiago del Estero, con la presencia de más de 700 personas provenientes de todo el país y países vecinos. El primer día se realizó la celebración de apertura y bienvenida de los participantes, para luego meterse de lleno en la presentación del tema central del seminario: “Desde los pueblos crucificados vamos por más humanidad”. El abordaje concreto de las problemáticas y los momentos de elaboración y producción teológica se desarrollaron en cuatro talleres, denominados “Espacios de Vida” con temas específicos: Culturas Juveniles Corporeidad Construccion política ¿Qué hay detrás de cada teología? Cada participante eligió en cual estar y desde allí trabajó durante la mayoría del recorrido del Seminario. El momento central fue La Juntada, donde se puso en común lo trabajado por cada espacio y se compartió en grupos mezclados. Otro momento fuerte fue la construcción de la “Nueva Ciudad”, sobre el final del Seminario, donde cada espacio aportó lo mejor de su producción y su creatividad para expresar sintética y contundentemente las principales conclusiones, desafíos, sueños y propuestas para llevarse de vuelta a los lugares de origen. El Seminario concluyó con la Misa de cierre en la que se reafirmó el deseo y compromiso de ir por más humanidad y se agradeció a todos los participantes y organizadores, despidiéndose hasta el 2009, en el 24 Seminario que aún no tiene lugar confirmado de realización, pero que ya se empieza a soñar y preparar. Preparación Previa Construcción Política: De objetos a sujetos constructores de Proyectos Políticos Sujetos políticos. Frente a situaciones donde la persona es considerada un objeto de la política, donde ha dejado de ser ciudadano para ser un objeto clientelar que sostiene y legitima a la clase política, ponemos el acento en humanizar la política, de manera que la persona se reconozca y sea reconocida como sujeto político, como sujeto constructor de proyectos políticos. El único sujeto que está presente no es el sujeto hacedor de política, están también los sujetos interpelados por él, que son muchos. ¿Quién es el que sacrifica a quien? ¿De quién se espera que se practique la misericordia? Perspectiva latinoamericana. Queremos un sujeto constructor de una política que convoque y contemple a todos los sectores marginados, que se referencie como parte de un pueblo con una identidad política definida en sintonía con una perspectiva latinoamericana. Del reclamo al involucramiento. Para ello no basta con instalarse en el reclamo, tenemos que también ser parte de la gestión de la solución y eso implica involucrarse en un Estado con todas sus limitaciones, corrupciones y dificultades, y formar parte de los proyectos políticos. No se trata de pararse cómodamente en el reclamo desde fuera de todo, fuera de la iglesia, del estado, de la sociedad y juzgar a todos. ¿Cómo y desde dónde podemos protagonizar la construcción de un proyecto político que me represente y me referencie como sujeto activo de una política con dimensiones sociales, culturales y económicas justas y con oportunidades para todos y todas?

La nueva politica

La política Desde lo político, desde la política participativa, es donde el ciudadano se encuentra inmerso para la formación del ejercicio pleno de la ciudadanía. Democracia sin participación, sin la configuración de valores éticos, es imposible la construcción de un orden apelativo para el cambio. En nuestro último tiempo, la Argentina ha enfrentado grandes cambios, desde lo económico, a la modelación de un nuevo espíritu ciudadano, con valores que fomenta nuestro querer vivir en lo social. Vivimos con nuevos espacios de participación, donde “el otro” forma parte de nuestro proyecto y podemos entender desde lo democrático, que coexistimos con una nueva manera de hacer política. Entendiendo a la política, desde lo valorativo para llegar a desafiar a los grandes cambios que se avecinan. Cambios que se observa a nivel diregencial…… porque en nuestra Argentina la estamos haciendo entre todos. Nuestra construcción es un proceso que resuelve diferencias en la medida en que nos planteamos a la política como bien común. Es un proceso cultural, también un desafío desde nosotros los jóvenes…… Comenzar a formar parte de nuevos espacios, es generar conciencia para el trabajo en conjunto….. Catamarca no puede permanecer ajena a los desafíos, tampoco ignorar que existe en nosotros una profunda necesidad por entender que los sueños pueden mejorar nuestra realidad. Por ello, necesitamos trabajar para que este proceso del nuevo espíritu cívico, se desvele en nuestra cultura y sumar a la formación de nuestro bien común…. Estamos trabajando, para acompañar a este proyecto..… para que Catamarca sea la construcción de un nuevo espacio participativo y conciente de apoyar a nuestro jóvenes, para entender que la construcción es un proceso que necesita de nuevas ideas, desafiar los vicios, pero también conjugar nuestros propios valores para fomentar desde nosotros..… que es posible una manera superadora de contribuir a nuevas formas de hacer política, desde lo democrático apoyando a nuestra cultura cívica.

La racionalidad de la Politica

Quiero proponer este analisis sobre la racionalidad política sobre advertir la ausencia de estos supuestos en la política de la Argentina actual. No hay un ethos común que pueda orientarnos y servir como contexto objetivo para el ejercicio de la racionalidad política como racionalidad práctica. Siguiendo un reciente artículo de Manuel Antonio Carretón son tres dimensiones las que han sido afectadas por la crisis de nuestras sociedades políticas o polis. En primer lugar, la comunidad histórico-moral: hemos perdido nuestra capacidad de reconocernos en una misma historia y un destino común, merced a lecturas enfrentadas irreconciliablemente y a ausencias de proyectos de nación (o de provincia, o de región). En segundo lugar, la comunidad socio-económica: hemos perdido el piso estable de nivel de vida y derechos mínimos, con una exclusión creciente de vastos sectores de la población hasta llegar a límites de vida-muerte y de deterioro constante de los niveles de dignidad humana, pero también la pérdida de la igualdad socio-económica por incapacidad de los núcleos decisorios de controlar y regular la economía y la voracidad de sus intereses particulares. En tercer lugar, la comunidad política: hemos perdido al Estado como garante de la unidad y cohesión sociales, gestor del desarrollo y del bien común, por encima de los poderes fácticos y los poderes transnacionalizados, y hemos perdido el espacio de la política como campo donde se deciden los asuntos que atañen a la comunidad. En particular, se constata como cara profunda de la crisis la del vaciamiento institucional. Vaciamiento de sentido y de eficiencia. ¿Para qué sirven los diputados, senadores, jueces, cámaras, fiscales, tribunales de cuenta, entes reguladores, defensores del pueblo, asociaciones de consumidores o de productores, gremios, partidos políticos, universidades, movimientos campesinos, centros vecinales, cooperadoras y mutuales? Toda resolución de la crisis parece depender del buen ojo que tenga el presidente para elegir un ministro de economía que "acierte" con medidas salvadoras. Toda injerencia de otros poderes es vista como un "golpe" institucional. El hiper-presidencialismo de nuestra democracia se prolonga en las provincias en hiper-personalismos a la medida de nuestros desentendimientos de la res-pública. Es la "democracia delegativa": votamos y nos desentendemos, votamos un presidente o un gobernador para "que él haga" lo mejor que pueda porque "sabe". Y que lo dejen hacer, que no le "pongan palos en la rueda" los molestos controles legislativos, judiciales o populares. La responsabilidad del triunfo o del fracaso es exclusiva de él. Nadie más puede tener iniciativa so pena de debilitar el poder del ejecutivo. Por otra parte, cuesta ver la existencia de un ethos compartido y los debates están lejos de apelar a bienes sentidos como comunes. Uno de los documentos de la Mesa del Diálogo Argentino hablaba del estado de "humillación, confusión y desesperanza que reina en millones de hogares", debido a que "se han desdibujado los conceptos fundamentales de Nación y bien común". El neoliberalismo imperante en los últimos años nos hizo pensar en términos de individualismo posesivo, sustrayendo los asuntos que nos atañen a todos del ámbito público para arrumbarlos en los ámbitos privados. Lo que verdaderamente importaba era cada uno, cada sector, cada interés privado en pugna con el de los demás. Privatizamos todo. Perdimos el sentido de lo público y de lo común. Y privatizamos también el Estado y la política. Los representantes representan a sectores, no necesariamente a los que los votaron sino fundamentalmente a los que aportaron en la campaña y sostienen financiera o publicitariamente la gestión de gobierno. La política devino en una "profesión" (en la que se hace "carrera") o en una cualidad genética (el "político de raza") al servicio de intereses particulares y de la propia salvación económica. El gobierno se transformó cada vez más en la implementación de estrategias para ganar las siguientes elecciones y seguir en el poder. Nadie pensó en lo común. Desde hace muchos años rige el "sálvese quien pueda y como pueda". Aunque es cierto que esta consigna pudo haber regido siempre, pero una cosa es hacerlo en un contexto en el que hay fines compartidos, y otra, hacerlo en situaciones de descomposición acelerada de la vida en sociedad. No está demás señalar lo específico de provincias como Santiago del Estero a modo de ejemplo, donde el delegacionismo infantilista ha alimentado, desde Ibarra hasta aquí, un caudillismo paternalista que ha manejado lo público como patrimonio propio mientras que lo común ha sido reducido al sentimiento de pertenencia a una red clientelar. El vaciamiento de las instituciones republicanas, por todos conocido, queda patentizado tragicómicamente en el regreso de los títulos que, creíamos, habían sido definitivamente suprimidos por la Asamblea de 1813. A lo que hay que sumar en los últimos años, el agravante de la colonización del Estado, los bienes y la vida de los ciudadanos por parte de un poder económico concentrado e insaciable. ¿Cómo no suponer que íbamos a terminar como terminamos? Privatizado lo común y colonizado lo público ¿qué nos define como argentinos -o como santiagueños- en este "estado de naturaleza" en el que cada sector o individuo busca salvarse como un "lobo" en la guerra de todos contra todos? ¿Podemos seguir hablando de un "nosotros"? Parecida situación en la Inglaterra del siglo XVII llevó a Thomas Hobbes a proponer un Leviatán -pacto mediante- que monopolice la decisión y el uso de la fuerza para constituir el estado de civilización. Con lo que estamos de vuelta al comienzo de la parábola recorrida por el Estado moderno. Lo que la filosofía política moderna no vio es que no hay pacto posible sin la existencia previa de una comunidad, sin algo "en común". Los individuos agregados son incapaces de pactar nada si no comparten previamente al menos un lenguaje, reglas básicas de convivencia, objetivos. Lo que hace el pacto es explicitar lo común que está supuesto para agregarle validez intersubjetiva o para resolver los conflictos surgidos del desentendimiento, y ello, mediante un acuerdo de todos los involucrados. Por eso lo primero que hay que hacer cuando se buscan acuerdos es revisar si tenemos algo en común que valga la pena preservar. Aún con el enemigo, un pacto supone el reconocimiento de algo en común. Lo común no se opone a lo propio, sino a lo privado. Lo común es lo que me pertenece como propio pero no en exclusiva, y por ello no están "privados" los demás de tenerlo también como propio. Poner a la luz lo que es de todos constituye la esencia de la publicidad. Lo público es lo que está a disposición de todos, precisamente porque es común. La confusión pragmática de estos conceptos es el corazón de la corrupción. Determinar la línea que divide lo público-común de lo privado es una decisión política. Los modos y los sujetos de esta decisión definen a un "régimen". Podrá ser decidido por uno solo, por pocos, por muchos, por tecnócratas o por legítimos representantes, mediante consenso o no, pero es una decisión política. No es una distinción natural o pre-establecida. Por lo que la pregunta acerca de quiénes y cómo decidieron nuestras muchas privatizaciones pone en el centro de la crisis al modo de hacer política. Pues lo que está en crisis no es la política como tal sino el tipo y la calidad de la representación política. O mejor, el régimen político. La Mesa del Diálogo tuvo muy en claro que no habrá cambio por fuera de la democracia ni por fuera de la política: "no se trata de debilitar la representatividad ni las estructuras que necesita todo estado moderno para cumplir con su mandato -dice el documento-, sino de fortalecer la profesionalidad de las administraciones". 3 Es necesario, entonces, recuperar el sentido de lo público y de lo común si pretendemos alguna racionalidad en nuestra política. Pero la misma racionalidad política debe ser reconstruida, creo, atendiendo a toda la complejidad de sus principios y mediaciones, pues no pocos desencuentros son debidos a la unilateralización reduccionista que ha caracterizado históricamente a nuestros debates. Sin entrar a discutir en detalle la propuesta, postulo con Enrique Dussel la existencia de al menos tres principios universales que guían la ratio política y constituyen los marcos normativos dentro de los cuales cobra legitimidad toda decisión, norma, institución, acto o subsistema. Dussel propone un principio material universal con pretensión de verdad práctico-política, que consiste en afirmar el deber de toda política de "producir, reproducir y desarrollar la vida humana en comunidad, en última instancia de la humanidad, en el largo plazo". Este principio es tan obvio que ha quedado oculto detrás de toda la filosofía política occidental, aunque es posible rastrear su presencia en los principales pensadores. Hablamos aquí de la razón política práctico-material. En segundo lugar, un principio formal discursivo con pretensión de validez política universal, que consiste en afirmar el deber de toda política de "alcanzar legitimidad formal por la participación pública, efectiva, libre y simétrica de los afectados, los ciudadanos como sujetos autónomos, en ejercicio de la plena autonomía de la comunidad de comunicación política -comunidad intersubjetiva de la soberanía popular, fuente y destino del derecho"-. Dussel incorpora aquí, en lo que llama el "Principio-Democracia" los aportes de las éticas discursivas y las teorías procedimentales, sobre todo, en lo que respecta a la construcción de legitimidad a través de la opinión pública y el proceso de legitimación dentro del "Estado de Derecho", en las formulaciones de Apel y Habermas. Hablamos aquí de la razón política práctico-discursiva. En tercer lugar, un principio de factibilidad con pretensión de eficacia o éxito político, que consiste en afirmar el deber de toda política de "obrar teniendo en cuenta las condiciones lógicas, empíricas, ecológicas, económicas, sociales, históricas, etc., de la posibilidad real de la efectuación concreta" de la acción a realizar. Hablamos aquí de la razón política práctico-estratégica y hasta instrumental. No hay problema ético político con el momento estratégico de la razón siempre que se dé enmarcado por las exigencias de los otros dos principios enunciados. Los tres principios orientan la acción política en un nivel universal y abstracto, y sólo la norma, ley, acción, institución o sistema que cumpla con ellos podrá tener pretensión de justicia política dentro del orden establecido. Se habla de pretensión de justicia porque se presupone la finitud de la acción humana y por lo tanto inevitablemente efectos negativos, tanto a nivel ecológico como humano. Dussel pasa entonces a un segundo momento de la racionalidad política, cuando se tienen en cuenta, precisamente esos efectos negativos de las acciones políticas a mediano y a largo plazo. Se trata ahora de la razón política crítica, que asume la responsabilidad por los efectos no-intencionales negativos de las decisiones, leyes, acciones o instituciones, y lucha por el reconocimiento político de las víctimas de acciones políticas, pasadas o presentes, con la pretensión de establecer la no-verdad, la no-validez y la no-eficacia de la decisión, norma, institución u orden político vigente e injusto desde el punto de vista de la víctima o del excluido. De manera tal que el momento crítico de la racionalidad política permite mantener abierto el sistema a nuevos derechos, nuevos sujetos y nuevas decisiones que, respetando asimismo los tres principios universales enunciados, tendrán pretensión creciente de justicia política, tanto en la crítica o des-trucción de los aspectos negativos como en las transformaciones posibles para la creación de un nuevo orden político. Uno de los problemas recurrentes en nuestra historia política ha sido el intento de pasar directamente de los principios a la acción, desconociendo mediaciones y niveles. De allí la radicalidad de los enfrentamientos y la imposibilidad de construir consensos. Pues bien, estos principios enunciados por Dussel en el nivel de la universalidad necesitan aún ser mediados en el nivel de la particularidad a través de mediaciones hermenéuticas e institucionales (Parte B) y en el nivel de la singularidad a través de la acción concreta del o los agentes que sintetizan los momentos y niveles anteriores .Los tres principios se entrecruzan y constituyen mutuamente sus propias mediaciones deliberativas en el nivel de la particularidad cultural de cada pueblo o comunidad histórica. La verdad práctico material se descubre mediada por la discursividad válida, esto es, no hay verdad sin consenso válido previo. Pero el consenso se logra argumentando discursivamente sobre un contenido de verdad que permite que su ejercicio no sea vacío. Afirma Dussel "la verdad condiciona materialmente a la validez, y la validez determina formalmente a la verdad"Por otra parte, lo verdadero-válido debe ser posible o factible. Las posibilidades fácticas son des-cubiertas por la razón estratégica o instrumental, pero siempre en función de los fines establecidos deliberativamente en los momentos anteriores, de manera tal que se logre enunciar una máxima de una acción verdadera-válida. Este es el nivel propiamente "deliberativo" de los clásicos o discursivo argumentativo de los ciudadanos pero también de los científicos, peritos o especialistas, quienes en reuniones, asambleas, congresos, instituciones intermedias, etc., aplican los principios universales a una situación particular interpretando qué significa aquí y ahora la producción, reproducción y desarrollo de la vida humana en comunidad (principio material), cómo se tienen en cuenta a los intereses y las voces de todos los afectados (principio formal) y cuáles son las instituciones o medidas factibles para implementarlos (principio de factibilidad). Finalmente, en el nivel de la singularidad, la acción sintetiza en concreto lo deliberado y decidido a la luz de los principios universales y de las mediaciones hermenéuticas e institucionales. La singularización de la acción amplía aún más el margen de diferencias que se abre al "bajar" de lo universal a lo particular. Los mismos principios y las mismas tradiciones interpretativas pueden dar lugar a diferentes acciones concretas: es el espacio de lo contingente que es determinado por la decisión libre y configuradora del agente. Claro que no se trata de una decisión arbitraria o ciega, sino inclinada por el proceso deliberativo y enmarcada por los límites de los momentos anteriores de la racionalidad. En el nivel particular, se da una lucha por la hegemonía de una interpretación. Ernesto Laclau ha señalado la importancia de los significantes vacíos para la política, como significantes de una falta, de una "plenitud ausente", que toma en préstamo alguna forma de representación particular para hacerse objetiva y constituirse en . Señalamos antes cómo los topoi funcionan en la argumentación como lugares vacíos que van tomando prestado elementos valiosos para la conformación de un punto de vista común, no siempre logrado por consenso si nos atenemos a las observaciones de Laclau. En todo caso, se puede hablar de un nivel de consenso en torno a lo que se considera valioso y da contenido al significante vacío para un nosotros cuya identidad se afirma precisamente en la diferencia con un ellos, y con quien establece una lucha estratégica por la hegemonía del significado. Chantal Mouffe ha insistido, por su parte, en que "la cuestión decisiva de una política democrática no reside en llegar a un consenso sin exclusión [.], sino en llegar a establecer la discriminación nosotros/ellos de tal modo que resulte compatible con el pluralismo", esto es, convertir el antagonismo en agonismo. Creo que los aportes de Laclau y Mouffe se sitúan principalmente en los niveles de la particularidad y de la singularidad, que es propiamente el del espacio político como el lugar de la "lógica de la contingencia" y de la "lucha por la hegemonía" concreta, histórica, situada. Y creo, con Dussel, que es de suma importancia el enfrentamiento de Laclau con los dogmatismos esencialistas de izquierda, los fundacionalismos fixistas y el economicismo del marxismo estándar. Sin embargo, siendo la 'hegemonía' una mediación formal estratégica del contenido material de la política, se corre el riesgo de reducir una vez más la racionalidad política a un momento formal: no ya el discursivo sino el de la lógica política de lo estratégico. Ambos reduccionismos formalistas no tienen suficientemente en cuenta la lógica material de la reproducción de la vida y sus necesidades, negando de hecho el nivel económico a favor exclusivo de lo político como horizonte cuasi autónomo de la acción humana. El "proceso significante" que va llenando los "significantes vacíos" solamente desde los "antagonismos", puede resultar a su vez vaciado de sentido si lo único que mueve a los antagonistas es una pura voluntad de hegemonía. De allí que sea inevitable la referencia a los contenidos de las luchas por la hegemonía, que son los que constituyen las motivaciones reales de la "lógica de lo contingente", el momento material de esa lógica. El cumplimiento de necesidades tales como el comer, vestirse, tener casa, etc., o "paz, pan y trabajo", es decir, la reproducción de la vida de los participantes de la lucha hegemónica es "condición de posibilidad absoluta insubvertible" de la misma hegemonía. Dussel apunta que "toda acción humana estratégica, política, contingente [.], queda inevitablemente "en-marcada" dentro de ciertos límites de posibilidad. Más allá de dichos límites está la imposibilidad". Esos marcos, límites o criterios de referencia para la acción estratégica, están dados por los principios universales que hemos ubicado en el Nivel A de la racionalidad política: el principio-vida, el principio-democracia y el principio-factibilidad. Dentro de esos marcos, aún está todo por decidir y en ese sentido se puede decir que los significantes son "vacíos". Cuando Chantal Mouffe dice que hay que convertir el antagonismo en agonismo, de alguna manera reconoce un límite irrebasable del conflicto: "no está permitido matar al antagonista político". Se establece así un marco-última-instancia que delimita lo posible, dentro de cuyo horizonte se puede vivir "de muchas maneras" (un universal vacío), negando lo imposible (el matar). Sobre dicha restricción se construye el horizonte donde la lucha política es posible. Cuando "Sendero Luminoso" intentaba la toma del poder desde la simple eliminación física del contrario, destruía la : ningún orden político se puede construir sobre la negación de la vida. Lo no permitido o imposible posibilita el espacio de la lucha política por la hegemonía. Pero como ha observado Gramsci la "hegemonía" se torna "dominación" cuando pierde el consenso, la legitimidad, la plausibilidad en las mayorías, por lo que hay un segundo marco de posibilidad: para que el llenado de los significantes vacíos pueda ser llamado político y sostenible a largo plazo, debe ser fruto de decisiones, mediaciones, normas, instituciones que hayan sido decididas por procedimientos que de alguna manera garanticen cierta simetría en la participación de los afectados, y no como efecto de la pura violencia física. Dussel habla aquí del "marco democrático" de gestión como nueva frontera de imposibilidad procedimental . Finalmente, existe lo que Hinkelammert llama "marco de factibilidad"como marco propiamente estratégico o instrumental: en efecto, no pueden efectuarse elección de normas, practicarse acciones, organizarse instituciones, etc., que sean lógica, empírica, técnica, económica, histórica o culturalmente imposibles. Intentar lo no factible no puede dar como resultado una acción política que pretenda la hegemonía. Los significantes en una lucha por la hegemonía son "vacíos" pero dentro de los límites impuestos a la acción política. Es decir, dichos marcos de imposibilidad/posibilidad delimitan espacios vacíos que la acción singular crítico-estratégica "llenará" pero cumpliendo los principios que valen para toda situación coyuntural en el mantenimiento o en la construcción de hegemonía. Por Alejandro Aut. Doctor en filosofia, y profesor de la universidad Catolica de Sgo. del Estero en la Carrera de Licenciatura en Ciencias Politica.